Creta antes del 2000 a.C.

En Cnosos no hubo fortificaciones y, curiosamente, el palacio no tiene las correspondientes sepulturas. Dado que los argumentos que enlazan arqueología e historia dependen en gran medida de las continuidades y discontinuidades culturales y físicas, esto representa un inconveniente; pero la reciente teoría de que la propia Cnosos fue una ciudad fingida y deshabitada, una tumba gigante, es ciertamente falsa. Cnosos creció lentamente y el palacio, a diferencia del posterior de Micenas, se levanta sobre una gruesa capa de desechos de asentamientos humanos anteriores. En su origen, los cretenses llegaron de algún lugar del Próximo Oriente, posiblemente huyendo de los disturbios de Egipto, o quizá desde más al este; sin embargo, la capa de 7 metros de grosor situada bajo Cnosos demuestra que el lugar había sido habitado unos 4.000 años antes de que los cretenses construyesen el palacio, hacia 1900 a.C. Incluso sabemos que conocían los metales, puesto que en una de las casas en un estrato neolítico se encontró un hacha de cobre, posiblemente un regalo o un objeto de importación. Poco después de 2800 a.C. los cretenses ya tenían influencia en el ámbito del Egeo y ya por entonces habían desarrollado sus características tumbas de cúpula, semejantes a las antiguas colmenas. El estilo se conservó durante más de 1.000 años, pese a que no quedó ninguna muestra intacta en la propia Creta. Los muros carrucos y la forma recuerda la arquitectura de adobe Tenían hasta trece metros de anchuras y los círculos, con sus amplios atrios, Imitan sin duda la forma de las casas de entonces. Hasta el año 2000 a.C. los cretenses aún no conocían la escritura a que ya existía en el Próximo Oriente. Se ha encontrado cierto número de recipientes egipcios de piedra incluso en emplazamientos aislados de Creta; datan de alrededor del 3000 a.C., pero no hay pruebas de que llegaran a Creta hasta mucho más tarde.
El contexto de los grandes palacios
Los primeros ejemplos de escritura en Creta datan de 1900 a.C. Son jeroglíficos o pictogramas. La escritura, el arte de trabajar recipientes de piedra y la talla de sellos de piedra, probablemente llegaron a Creta desde Siria, desde Ras Shamra, en la costa, frente a Chipre. En este caso, como en otros, el arte parece haber sido aportado por refugiados. La gran mayoría de las muestras que se conservan de lenguaje escrito de todo este período la escritura lineal A, de Minos son relaciones meramente administrativas, y sólo la escritura lineal B, de Micenas, ligeramente posterior, ha sido descifrada; no obstante, la forma de algunas de las tablillas de arcilla más antiguas de Cnosos parece indicar que la escritura comenzó a realizarse sobre hojas de palma. Después de 1450 a.C.es posible que existiera entre los micénicos una literatura escrita en griego. Tenemos asimismo estatuillas de músicos, de esta fecha y de otras más tempranas, hechas en mármol y de forma simplificadas, que provienen de pequeñas islas griegas; pero, desde luego, no poseemos testimonio alguno de la música o la poesía de las islas egeas centrales. Al mismo tiempo que las artes visuales emergen con profusión en Creta (y en las islas dominadas por ésta), los propios artistas comprenden el valor de las piedras y sus colores, de las caracolas y de cuanto se relaciona con el mar.
Los grandes palacios del apogeo de Creta, entre los años 2000 y 1400, estaban en Cnosos, Feisto, Malia y Khaniá (Canea). Este último está muy poco excavado. Existe cierto número de palacios menores, algunos de los cuales han proporcionado espléndidos materiales, pero ninguno de ellos, excepto tal vez Kato Zakro, puede ser comparado con los grandes centros. Cnosos y Festo fueron destruidos alrededor de 1700a.C.; Festo quizás en su totalidad. Ambos palacios se reconstruyeron, como el de Malia, pero con una planta más reducida. Cnosos tenía, en su período de máximo esplendor, unos 160 metros cuadrados, es decir, la superficie de un modesto monasterio medieval, y poseía aproximadamente tantas ovejas como un pequeño cenobio del siglo XIII d.C. Así nos lo muestra la parte excavada de Cnosos. En los últimos años se han descubierto otras partes adicionales; para conocerlas en su totalidad, tendríamos que disponer de la fortuna de sir Arthur Evans. A mediados del siglo XVI a.C., en el apogeo de la civilización palatina de Creta, la más cercana de las Cícladas, la isla volcánica de Santorín (Tera), entró en erupción. La devastación fue completa: el palacio de la isla pudo abandonarse a tiempo y la lava sólo alcanzó a unos pocos animales en las vacías habitaciones: de este modo, un palacio completo quedó sepultado y se ha conservado hasta nuestros días tan perfectamente como en Pompeya. La explosión debió ver espantosa v los daños, incluso en lugares tan alejados como el este de Creta, fueron atroces. Los cultivos sufrieron gravemente, hubo otros terremotos y en algún momento, en aquel año o en los siguientes, se produjo la destrucción de Zakro y Malia y Cnosos sufrió algunos daños. Aparentemente Zakro había sido abandonado antes de la catástrofe. Anteriormente se negaba con vehemencia, pero ahora parece cierto que, alrededor de 1400 a.C., se produjo una ocupación micénica de Cnosos, si bien sus circunstancias son también oscuras. No siempre es posible distinguir entre alianza, imperio, federación, matrimonio dinástico y dominación cultural. Una conquista sólo se evidencia cuando a la destrucción sigue una cultura importada por los ocupantes.