Heliópolis

La antigua Iunu (la On copta y bíblica), capital del nomo XIII del Bajo Egipto, se halla en y alrededor de Tell Hisn, al noroeste de la moderna el-Matariya (en realidad, un suburbio de El Cairo, al norte de Misr el-Gedida). Los templos del dios solar Re (Ra), Re-Atum o Re-Harakhty en Heliópolis, contaron entre las instituciones religiosas más importantes e influyentes del país con una influencia que tuvo repercusiones económicas y hasta ideológicas. La doctrina heliopolitana con el dios creador Atum y el dios solar Re (de ahí el nombre griego de la ciudad, helios=sol) en su centro tuvo un papel muy destacado en la configuración de la historia religiosa y política de Egipto. El pájaro benu (fénix) y el toro Mnevis fueron adorados como manifestaciones del dios, mientras que Hathor «señora de Hetpet» y Iusas fueron las divinidades femeninas relacionadas con Heliópolis.
Momento espectacular puede verse ahora en la zona, sino es un obelisco todavía izado de Senwosret I. Al estar El Cairo tan cerca, la mayor parte de las piedras fue retirada de los templos y empleada en otras construcciones durante muchos años, mientras el hecho de que se trate de una zona de cultivo o edificada dificulta la labor arqueológica. El templo principal, y probablemente también la ciudad misma de Tell Hisn estuvieron rodeados por murallas macizas y dobles de ladrillo. Se ha calculado que el área amurallada podía medir 1.100×475 metros, pero la historia arquitectónica del lugar y su precisa topografía no están claras. Abundan los hallazgos de monumentos aislados (estatuas, relieves, obeliscos, mesas de ofrendas, etc.), fechados entre la III dinastía (Djoser) y el Período ptolomaico, y las excavaciones sobre todo las llevadas a cabo en los últimos años y las que todavía se hallan en proceso de excavación han mostrado numerosas construcciones descritas como templos y debidas a varios faraones del Imperio Nuevo: Amenofis III (restaurado por Ramsés II), Sethi I, Ramsés II, Ramsés IX y Merneptah. Queda por ver si tales construcciones fueron templos propiamente dichos unidos al gran templo principal de Re (se sabe que en Heliopolis hubo al menos diez durante el Imperio, El templo principal, dedicado a Bastet, fue excavado por E. Naville entre los años 1887 y 1889. No fue posible establecer el plano del edificio de unos 200/300 metros de largo, más allá de la división básica que comporta la sala de ingreso de Osorkón II, la sala del festival sed y la sala hipóstila de Osorkón III, y la sala de Nectanebo II. A mediados del siglo V a. C. Heródoto describía el templo levantado en una isla, con dos canales que corrían a sus lados, y en medio de la ciudad, aunque a un nivel muy por debajo de la misma. La excavación del lugar ha confirmado la corrección de tales extremos, aunque habría sido más exacto decir que los canales eran los dos brazos del lago sagrado. Se encontraron bloques de distintas épocas, incluyendo algunos que llevan los nombres de los faraones de la IV dinastía, que habian sido reutilizados en el templo.
Entre las otras construcciones descubiertas en Tell Basta,están los templos ka de Teti (una estructura que mide 108×50 metros y que se encuentra a unos 250 metros al noroeste del templo de Bastet) y de Pepi I, las capillas del festival sed de Amenemhet III y de Amenofis III, un templo de Atum construido por Osorkón II, otro de Mihos (el dios león considerado como el hijo de Bastet) dedicado por Osorkón III, y otro templo del Período romano. En Tell Basta han aparecido varios enterramientos de funcionarios importantes, entre los cuales el visir Iutide la XIX dinastía y dos virreyes de Kush llamados Hori, que fueron padre e hijo, de finales de la XIX dinastía y de la XX. Recientemente se han encontrado algunos monumentos del Imperio Antiguo señalando la presencia de tumbas de esa fecha. También se han localizado extensos cementerios de animales sagrados, especialmente gatos (asociados a la diosa Bastet desde el III Período intermedio).
El distrito de el-Khatana y Qantir
Las aldeas de el-Khatana y Qantir se encuentran a 6 y a 9 kilómetros respectivamente al norte de Faqus, en el delta nororiental. Unos montículos de arena en la zona muestran indicios de asentamientos en el Imperio Medio y en el II Período intermedio, así como en la época ramésida. Avais,el centro hyksos durante el II Período intermedio, y Pi-Ramsés, la residencia de los ramésidas y del Ramsés del Éxodo bíblico en el delta, probablemente han de localizarse en esta región (Avaris tal vez al sur, en Tell el-Daba, y Pi-Ramsés probablemente al norte, cerca de Qantir).
El yacimiento de importancia más meridional, cerca de el-Khatana, es Tell el-Qirqafa, lugar en que se han encontrado restos de la puerta de granito de una capilla con columnas,levantada por Amenemhet I y por Senwosret III.
Al este del lugar, en Tell el-Daba, y entre los hallazgos pertenecientes a finales de la XII dinastía y la XIII, han aparecido unas estatuas de la reina Nefrusobk y del faraón Harnedjheriotef (Hetepibre). En el II Período intermedio, Tell el-Daba fue testigo de la nutrida inmigración de extranjeros procedentes de Asia, coetánea de la ascensión de la XV dinastía (hyksos). Un aparente hiato durante la XVIII dinastía fue seguido por la actividad constructora de Haremhab y de los ramésidas. Fruto de esa actividad fue, entre otros monumentos, la vasta estructura de un templo (180 x 140 metros), dedicado probablemente a Seth.Al norte de Tell el-Daba, en el lugar llamado Ezbet Rushdi el-Saghira, han salido a luz una ciudad y un templo del Imperio Medio, construidos por Amenemhet I. En la década de 1920 se publicaron varios informes sobre el descubrimiento de azulejos vidriados en las proximidades de Qantir. Las excavaciones subsiguientes confirmaron que los azulejos, con diseños floreales, peces, patos, plantas, etc. Procedían de un palacio de las dinastías XIX y XX. Algunos llevaban inscritos los nombres de Sethi I y de Ramsés II. También se descubrieron importantes estelas, estatuas y bloques contemporáneos de las puertas de ingreso y de otros monumentos. En Tell Abu el-Shafia, al norte de Qantir, se encuentra la base de un coloso sedente de Ramsés II, que tal vez señala la posición del templo.