Tumbas privadas

Cerca de cada uno de los complejos piramidales hay tumbas de funcionarios y sacerdotes. Esa proximidad se explica por el hecho de que muchas de tales tumbas eran regalos del mismo faraón, estaban construidas por artesanos reales y se beneficiaban con la distribución de las ofrendas llevadas a los cercanos complejos piramidales. Un gran número de gentes enterradas en dichas tumbas estuvieron relacionadas con la necrópolis de Gizeh, por haber ejercido en vida funciones sacerdotales. Los campos de mastabas más extensos son los que se encuentran al oeste, al sur y al este de la pirámide de Khufu oKeops. Los núcleos de los campos occidental y oriental, contemporáneos de la Gran Pirámide, consisten en mastabas construidas en piedra, de dimensiones uniformes y dispuestas en hileras regulares. Esos campos continuaron utilizándose durante el Imperio Antiguo, introduciendo a menudo tumbas menores entre las grandes mastabas. Las canteras, al sudeste de las pirámides de Khefrén y Menkaure, con su superficie rocosa artificialmente creada, proporcionaban unas condiciones ideales para las tumbas excavadas en la roca, las primeras de este tipo en Egipto. Una mastaba típica como la construida en Gizeh durante el reinado de Khufu, tenía una superestructura construida en piedra, con un plano rectangular y una superficie ligeramente inclinada. Un pozo abierto a través de esa superestructura y adentrándose luego en la roca terminaba en una sencilla cámara sepulcral. Dicho pozo quedaba permanentemente cerrado luego de que el cadáver fuera depositado en la cámara mortuoria. La capilla cúltca consistía originariamente en una o dos estancias, construidas con adobes, frente a la cara este de la mastaba. El elemento principal de esa capilla primitiva era el poste de una estela inscrita con una representación del difunto sentado a la mesa y con una lista de ofrendas. Las ofrendas eran depositadas delante de la estela en determinados días y se destinaban al ka o espíritu del difunto. La tumba no presentaba ningún otro elemento decorativo.
Las mastabas de Gizeh fueron las primeras tumbas particulares egipcias construidas en piedra; por lo que nada tiene de sorprendente que el sencillo diseño original experimentase un rápido desarrollo. Los cambios más importantes se dieron en la capilla. En algunas de las mastabas se introdujo una capilla interior; es decir, que la estancia de las ofrendas y otras habitaciones auxiliares formaron el corazón mismo de la mastaba. La losa de la estela fue sustituida por una falsa puerta, y las paredes de la capilla empezaron a revestirse con fina caliza y a ser decoradas con relieves. Sin embargo, la tumba de la reina Heteferes, esposa de Snofru y madre de Khufu, hallada al este de la Gran Pirámide en 1915, careció de una superestructura de cualquier tipo, faltando asimismo el objeto más importante de la tumba: la momia de la reina. La tumba en su conjunto da la impresión de ser un re enterramiento apresurado, y cabría especular simplemente si la tumba original, cercana tal vez a las pirámides de Snofru en Dahshur, no habría sido saqueada y la momia de la reina destruida.
La Gran Esfinge El concepto de esfinge, una criatura con cabeza humana y cuerpo de león, no fue conocido en Egipto antes del reinado de Radjedef, el antecesor inmediato de Khefrén. La perfección con que dos elementos tan discordantes se combinaron a escala gigantesca en la Gran Esfinge resulta admirable, aunque sigue estando poco clara la idea que subyace bajo esa creación. El templo frontal a la misma ofrece una cierta semejanza con los templos posteriores en honor del sol, que los faraones de la V dinastía levantaron en Abu Ghurab y en Abusir. Pero no existe documento alguno sobre el significado religioso de la Gran Esfinge durante el Imperio Antiguo. Fue sólo casi mil años más tarde, cuando la colosal estatua empezó a ser identificada con el dios Harmakhis («Horus en el horizonte»).
Gizeh desde finales del Imperio Antiguo Con el final del Imperio Antiguo pasó también el esplendor y la gloria de Gizeh, sin que nada significativo ocurriera allí durante los seiscientos años siguientes. Fue sólo en el Imperio Nuevo cuando el lugar se benefició de la renovada importancia de Menfis (Mit Rahina). El faraón Amenofis II de la XVIII dinastía construyó un pequeño templo de ladrillo en honor de Harmakhis, al nordeste de la Gran Esfinge, que Sethi I amplió más tarde. El sitio se convirtió en un lugar de peregrinación, siendo varios los faraones y numerosas las personas particulares que levantaron y dedicaron allí sus estelas votivas. Durante la XXI dinastía, la capilla de las pirámides meridionales de las reinas en el complejo de Khufu fue reconstruida convirtiéndose en un templo de Isis, «Señora de la Pirámide». El templo fue ampliado durante la XXVI dinastía, y la reposición del mobiliario fúnebre en la Tercera Pirámide podría deberse a los sacerdotes de ese templo. Algunas tumbas aisladas y amplias de ese período se hallan dispersas a lo largo de la calzada de Khefrén y los portales que conducen a los restos saqueados de otras pueden verse en la roca que da a la cara occidental de la Gran Esfinge.