Las pirámides

Userkaf, fundador de la V dinastía, levantó su pirámide en Saqqara, pero cuatro de los cinco faraones siguientes las hicieron construir en Abusir (la pirámide de Shepseskare todavía no ha sido localizada). El complejo piramidal de Sahure constituye una estructura magnífica por sus dimensiones y por su decoración. Su plano puede considerarse como un ejemplo típico de la arquitectura funeral egipcia cultivada por los faraones de la V dinastía. El material básico de construcción en todos sus templos fue la caliza local, recurriendo a una caliza más fina de las canteras de Tura (transportada a través del río desde la orilla oriental) para los relieves, y al granito rojo de Asuán para las columnas, jambas y dinteles, y al basalto negro para los pavimentos. La pirámide fue asimismo construida con la piedra caliza local, reservando la caliza de Tura para la cubierta exterior y para el revestimiento de los pasadizos, y utilizando granito para algunos elementos del interior. La calidad de la mampostería interna era muy pobre; para ahorrarse trabajo se dejaba oculta bajo el revestimiento exterior. El resultado de este sistema es que actualmente la estructura ha quedado reducida a un inmenso montón de escombros.

Aunque la mayor parte de los relieves en caliza y de las inscripciones de los templos los redujeron a cal contratistas aprovechados de tiempos posteriores (de los diez mil metros cuadrados que constituían la decoración original apenas si se ha conservado una centésima parte), las escenas fragmentarias resultan espectaculares tanto por los temas tratados como por su realización técnica. Es cierto que no se ha conservado la decoración de ninguno de los primeros templos piramidales en un estado significativo, por lo que falta el material de comparación; pero no es menos cierto que los arquitectos y artistas empleados en la construcción del complejo piramidal de Sahure hubieron de enfrentarse a unos problemas enteramente nuevos, y que sus soluciones iban a establecer el modelo para muchas generaciones venideras.

El tema de los relieves tiene como protagonista al propio faraón, con sus actividades y realizaciones mundanas, así como ciertas escenas que subrayan su posición respecto de los dioses. Tal vez la más notables sean las vastas composiciones murales, que presentan a Sahure con arco y flechas cazando animales en el desierto, y los barcos egipcios de altura a su regreso de una expedición a territorios asiáticos. La técnica de las escenas es la del mejor «bajorrelieves (pintado, como era la práctica habitual), en que figuras y textos sólo se proyectan escasos milímetros sobre la superficie de la piedra. Los complejos piramidales de Neferirkare y Neuserre han sufrido aún más que el de su predecesor. El faraón Neferirkare proyectó su complejo funerario a una escala mayor que el de Sahure, pero no logró terminarlo; así las cosas, la parte inferior inacabada se la apropió más tarde Neuserre, que desvió la calzada hacia su propio templo piramidal. No hay ninguna prueba tangible que permita identificar los restos de la cuarta pirámide, la cual suele atribuirse generalmente al faraón Raneferef. El nombre de la pirámide de Raneferef viene mencionado en los textos egipcios, por lo que su identificación, aunque no cierta, es muy probablemente correcta.

Las tumbas en mastaba Entre las tumbas particulares de Abusir, la más importante con mucho es la mastaba familiar de Ptahshepses, visir (que representaba el cargo estatal más elevado) y yerno del faraón Neuserre. Es una de las tumbas privadas más grandes del Imperio Antiguo, hasta el punto de que en la primera mitad del siglo XIX, C.R. Lepsius la contabilizó en su catálogo como la pirámide decimonovena de su elenco. La mastaba ha sido excavada recientemente por el Instituto de Egiptología de Checoslovaquia.

Abu Ghurab

Los faraones de la V dinastía, exceptuados los dos últimos, expresaron sus preferencias por el dios solar heliopolitano Re (o Ra), construyendo templos especiales en su honor. Por textos egipcios conocemos los nombres de seis de esos templos, aunque hasta ahora los arqueólogos sólo han localizado las ruinas de dos de ellos. Su eje principal se orienta de este a oeste, y consiste en:

1) El templo del valle (contiguo al canal, de modo que se podía llegar a él en barco).

2) La calzada (que enlaza el templo del valle con la parte superior de todo el complejo sagrado).

3) El templo superior.

La influencia creativa que el dios sol ejercía sobre la naturaleza estaba allí ampliamente expresada con escenas características de la vida campesina egipcia en la estación akhet (la inundación) y en la estación shemu (la recolección). Relieves de este tipo son muy poco habituales en los monumentos faraónicos del Imperio Antiguo, con tan sólo ciertos paralelismos parciales en las representaciones mucho menos extensas de los complejos piramidales del mismo faraón, en Abusir, y del faraón Wenis, en Saqqara. Al sur del templo superior había una imitación de la barca del dios solar en ladrillo (de una longitud aproximada de 30 metros). 

 

memoryOfAges

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