El misticismo taoísta

Mientras se desarrollaban el confucianismo y la escuela legalista, surgió una corriente de pensamiento muy diferente: el taoísmo. Su creador, Lao-Tsé (570-490 a.C.) fue el mítico autor de la colección de sentencias o Tao-Te-Ching, sobre la que posteriormente se erigió el misticismo taoísta, de gran influencia en la cultura china. Lao-Tsé, quien llegó a ser calificado como el Platón chino, reivindicó los valores espirituales al margen del humanismo. Su obra se centró en el estudio de la naturaleza subjetiva del pensamiento y de las debilidades humanas.

Qin Shi Huang-ti, el primer emperador 

Con la misma firmeza que emplearon Alejandro Magno y Julio César en Occidente, Qin Shi Huangti dominó un vasto territorio de pueblos muy diversos. Así se convirtió en el primer emperador de la China.

La consolidación de un imperio

Tras haber sometido al reino de Qi en 221 a.C., el soberano de Qin, el rey Ying Sheng, se autoproclamó como primer emperador bajo el nombre de Qin Shi Huangti. De inmediato, nombró a su consejero real, Li Ssu, Gran Canciller del Imperio, para que trasladase la filosofía legalista al resto de China. Esta doctrina promovía un gobierno centralizado, un ejército poderoso, el intervencionismo económico y una estricta reglamentación ciudadana. Por ello, se eliminaron los estados feudales, se derribaron las murallas defensivas de las ciudades y, para evitar rebeliones, se deportó a los nobles de los estados derrotados a Xianyang, la nueva capital.

Una nueva administración

Identificado con las tesis de los legalistas, el emperador Qin aplicó un modelo unitario a la administración imperial, las leyes y el ejército. Así, dividió el Imperio en 36 regiones administrativas, subdivididas en distritos, y las puso bajo el gobierno de un administrador civil y otro militar, encargados de la recaudación de tributos e impuestos sobre tierras, viviendas, comercio del hierro y de la sal, personas, caza, etc. Para impedir la concentración de poder, estableció la rotación de funcionarios.

Profundas reformas

Para favorecer el comercio, Qin ordenó la unificación de la moneda y de los sistemas de pesos y medidas, suprimió las barreras fronterizas, construyó carreteras con una señalización única de las distancias, mejoró las vías navegables e impuso una longitud única para los ejes de los carros. También unificó la escritura al imponer la “pequeña escritura de sello “cuyos signos, registrados en diversas listas, son los primeros textos históricos en caracteres chinos que se conservan.

Transformación del ejército

El emperador Qin fijó la duración del servicio militar obligatorio de los varones en dos años: uno en filas y otro en la defensa de fronteras. Se consideró en edad militar a todo varón que tuviera de 23 a 56 años. También incorporó a las mujeres como elementos de apoyo. La actividad bélica prosiguió con la conquista permanente de la actual provincia de Chechiang y del desierto de Ordos, así como la ocupación temporal del Estado meridional de Nan Yue, dominado por la etnia viet.

Un emperador obsesivo y cruel

Shi Huangti se hizo notable por su crueldad y aversión a las críticas. Enemistado con los pensadores confucianistas, que discrepaban de la filosofía legalista, y aconsejado por Li Ssu, ordenó borrar mediante el fuego toda la historia y la filosofía anteriores y desterró o condenó a muerte a los eruditos que osaron oponerse. Cada vez más endiosado, y mientras continuaba su desesperada búsqueda de la inmortalidad, ordenó la construcción de un gigantesco mausoleo con una reproducción de su ejército en terracota y de tamaño natural, en cuyo interior, si él moría, debía emparedarse como así se hizo a todos sus esclavos, concubinas y animales. Finalmente, en 210 a.C., el emperador Qin falleció al ingerir mercurio, ingrediente básico del supuesto elixir que debía hacerlo inmortal.

Las maniobras del canciller

El canciller Li Ssu, que ocultó la muerte del emperador para evitar la rebelión de la nobleza oprimida, firmó en nombre del difunto la condena a muerte por delito de complot del primogénito, Fu Su contrario a la política de su padre y del general Meng Tian. Tras proclamar emperador a Hu Hai, el canciller gobernó aún con más crueldad. Sus medidas causaron la primera rebelión campesina de la historia china (209 a.C.) y el intento aristocrático de resucitar el régimen feudal.

Insurrección y cambio dinástico

Entre los insurrectos surgieron dos caudillos, enfrentados entre sí pero unidos contra el Imperio: Xiang Yu, antiguo aristócrata del Estado Chu,y el campesino Liu Bang, de Shandong. El emperador Hu Hai se quitó la vida y le sucedió su sobrino Zi Ying, que sería asesinado por Xiang Yu. La muerte del último emperador de la dinastía Qin no impidió la guerra civil. Finalmente, Xiang Yu pereció en 206 a.C. a manos de Liu Bang, quien, tras incendiar Xianyang(202 a C.). fundó la dinastía Han occidental.

Han: el gran Imperio clásico de China

La dinastía de más larga duración en la historia de China fue fundada por un campesino: Liu Bang. El reinado de los Han estuvo marcado por las rebeliones sociales, las conquistas, las guerras civiles y la amenaza de las hordas bárbaras del norte.

 

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