La diferenciación social

La apropiación de la tierra y de los metales dio origen a la propiedad privada, lo que significó el enriquecimiento de algunas familias que se erigieron como dirigentes de una sociedad cada vez más jerarquizada. Esta aristocracia fundó las primeras monarquías, que controlaron a los ciudadanos que no pertenecían a la clase dominante. Por su parte, los campesinos y los artesanos trabajaban para las clases privilegiadas mediante el pago regular de impuestos en especies. El último escalafón social estaba compuesto por los esclavos, principalmente antiguos prisioneros de guerra, aunque también los hombres libres que no cumplían las leyes podían ser condenados a la esclavitud.
Los poderosos sacerdotes
Los sacerdotes formaban parte de las clases privilegiadas. Tenía a su cargo el cuidado del templo, administraban sus propiedades y actuaban como guardianes de los saberes de su época. Gran parte de su influencia provenía de los antiguos magos del Neolítico, que gracias a sus conocimientos de los fenómenos de la naturaleza eran profundamente respetados. La predicción de fenómenos astronómicos y el dominio de las matemáticas y de la escritura se mezclaban con una concepción religiosa de la vida según la cual solo los dioses tenían poder para dirigir la vida humana y el mundo, tarea que en la Tierra ejercía su máximo representante: el monarca.
La invención de la escritura
La escritura surgió hacia el 3000 a.C. para hacer frente a las nuevas necesidades administrativas que generaron las propiedades de tierras y de ganado. La escritura se inventó casi simultáneamente en las zonas donde se dieron estos cambios, es decir en Mesopotamia y Egipto, además del valle del Indo y China. Al principio predominaban los pictogramas, que representaban personas, animales u objetos, pero más adelante se desarrollaron escrituras más complejas que podían recoger los matices del lenguaje hablado. Además de los usos administrativos, la escritura sirvió para plasmar los primeros poemas épicos, los códigos de leyes o las plegarias que se dirigían a los dioses.
Escribir con marcas de cuña
La escritura cuneiforme apareció en Mesopotamia. Consistía en el grabado de los signos sobre una tablilla de arcilla blanda que después se endurecía en un horno. Para hacer las inscripciones, se usaba un estilete de caña que al presionar sobre la arcilla dejaba una marca con forma de cuña, de ahí su nombre. Al principio tenía más de 2.000 signos, que se redujeron a 800 y finalmente a unos 300.Los signos de la escritura cuneiforme se adaptaban para representar los diferentes idiomas hablados en la región, como el acadio, el sumerio o el elamita. Este tipo de escritura desapareció a partir de la conquista de Mesopotamia por Alejandro Magno, en el s. IV a.C.
Una tierra prodigiosa
Durante el V milenio a.C.se produjo un hecho fundamental en la historia de la humanidad: la colonización del sur de Mesopotamia. Esta región comprende las tierras que se hallan en las riberas de los ríos Tigris y Éufrates Mesopotamia es una palabra de origen griego que significa “(tierra)entre ríos”. Se trata de una llanura que descansa entre grandes sistemas montañosos y el desierto de Arabia, en un territorio que en la actualidad corresponde principalmente a Irak, al este de Siria y al sureste de Turquía. Antiguamente, era una región extremadamente fértil gracias al curso paralelo de los dos ríos, que ofrecían a su paso verdes riberas y numerosos oasis.
Los inventores del regadío El control del agua fue una cuestión prioritaria en Mesopotamia. Aprovecharla al máximo para el regadío y no desperdiciar los aluviones arrastrados por el río requirió una planificada organización y el desarrollo de técnicas más avanzadas que las que existían en el Neolítico. Por esta razón se llevaron a cabo la construcción de canales de regadío y obas de drenaje para ganar tierra a las zonas pantanosas, lo que dio como resultado una gran productividad agrícola. Se han hallado planos que representan estos canales y las tierras de cultivo adyacentes con referencias que indican cómo y cuándo debían ser usados para sacar el máximo provecho a las obras hidráulicas.
El auge de Sumer
Las primeras dinastías de Mesopotamia se formaron hacia el 2800a.C. De entre todas ellas se destacaron las dinastías sumerias de las ciudades estado de Ur y Lagash. El monarca que recibía el nombre de lugal o ensi dirigía el territorio desde el palacio y reunía en su persona el poder político y religioso, con la casta sacerdotal directamente bajo su control. En el templo o zigurat se desarrollaban los ritos religiosos y se ampliaban los conocimientos científicos. En este período se consolidó el extenso panteón de los dioses de Mesopotamia, que simbolizaban aún las fuerzas de la naturaleza o los astros y se representaban de manera antropomórfica.
La Estela de los Buitres es un relieve de principios del III milenio a.C. que conmemora una de las campañas militares más antiguas de las que se tiene constancia escrita. Sobre una tablilla de piedra calcárea se representa la victoria del rey Eannatum de Lagash (2550 a.C.) sobre la vecina ciudad de Uma. Estos relieves servían para consolidar el poder de los monarcas, a la vez que se ofrecían a los dioses para agradecerles la victoria que les había otorgado. En el anverso de la tablilla aparece el dios Ningirsu con un águila entre dos pequeños leones en la mano. En eI reverso, Eannatum se destaca al frente de una cerrada formación de soldados con cascos y lanzas. A sus pies, los cadáveres de los enemigos son devorados por los buitres.