El Alto Egipto

En un principio, cerca del año 3100 a.C., Egipto estaba formado por dos reinos completamente separados, el Alto Egipto y el Bajo Egipto. Estos dos territorios tenían clima, hábitat y costumbres distintas. El Alto Egipto, al sur, debe su nombre al curso alto del río Nilo. Se extiende desde Asuán a Menfis y está formado por un estrecho valle. Hieracómpolis era su capital y el dios más adorado era Set. En el Alto Egipto se encuentran el Valle de los Reyes y el Valle de las Reinas, así como los templos de Karnak y Luxor. Tebas fue su ciudad más destacada.
Los primeros faraones
El Alto y el Bajo Egipto fueron unificados hacia el 3000 a.C. por el rey Menes, que es considerado el primer faraón de Egipto y quien instaló la capital del reino en Menfis. Durante el Imperio Antiguo (2707-2170 a.C.), Egipto se convirtió en un gran estado. En este período se produjo la expansión territorial al sur de la segunda catarata y se emprendieron expediciones militares a Nubia y Libia. También se impulsó el comercio marítimo en el Mediterráneo oriental y se explotaron las minas del Sinaí. Los monarcas tenían un poder absoluto que se basaba en un sistema teocrático. Los faraones más destacados fueron Zoser, Keops, Kefrén y Micerinos.
La expansión por el sur hacia Nubia
Durante el primer período intermedio, la región de Nubia, al sur de Egipto, se había independizado. Al principio del Imperio Medio, los faraones Sesostris III y Amenemhet III emprendieron expediciones militares para recuperar el control de esta región. Para proteger las caravanas comerciales y garantizar el acceso hasta las minas de oro de Wadi Allaki, construyeron entre la primera y la segunda catarata del Nilo un conjunto de castillos y fuertes donde se instalaron las tropas egipcias. También se extendió la influencia de Egipto hacia Libia y el Cercano Oriente. En esta época se impulsó el comercio, la minería y la actividad agrícola.
La expansión hacia Palestina, Fenicia y Siria
Una de las características más destacadas del Imperio Nuevo fueron las constantes campañas militares en el exterior, para lo cual fue necesario la creación de un ejército permanente y profesionalizado. Amenfis Iy Tutmosis I extendieron las fronteras hasta la tercera y cuarta cataratas. Hubo guerras contra los libios, hacia el oeste, pero la expansión se orientó principalmente hacia Asia: Palestina, Siria y la costa fenicia. Los puertos fenicios aceptaron un protectorado egipcio. Esta expansión y el control del Levante oriental supuso un aumento de los ingresos reales, lo que favoreció la recuperación económica. Tutmosis III alcanzó la máxima extensión del imperio, hasta el río Éufrates. Meneptah derrotó a los denominados “pueblos del mar”, que habían asolado el Cercano Oriente en el siglo XIII a.C. Como se puede ver a través de la historia, la conquista de territorios es sinónimo de gran poder.
La extinción de la dinastía XVIII
La dinastía XVIII (1550-1307 a.C.) que se había iniciado con Ahmosis, finalizó con Horemheb. Tras la muerte de Tutankamón lo sucedió su cuñado Ay, el sacerdote de Amón, pero tras la muerte de éste accedió al trono Horemheb, que era un prestigioso general, famoso por sus victorias en Palestina. El nuevo faraón favoreció al ejército y nombró visir (jefe superior de justicia) a Paramesse, hijo de un modesto oficial, que tras su muerte lo sucedió en el trono, dando origen a la dinastía XIX. Las últimas investigaciones sugieren que el joven faraón Tutankamón fue asesinado por orden de Ay.
La biblioteca de Alejandría
Alejandría, ciudad ubicada en el delta del Nilo, fue la capital cultural del Egipto helenístico. En esta ciudad se fundó su gran biblioteca, obra de Demetrio de Faleron, en tiempos de Ptolomeo Sóter (siglos IV-III a.C.). Más adelante, se le añadió el museo, que reunía a los sabios más destacados de la época. En el año 48 a.C. fue incendiada durante el sitio de Julio César a la ciudad. Marco Antonio la reedificó y le donó 200.000 volúmenes, que hizo traer de Pérgamo. La biblioteca fue arruinada por el emperador de Oriente Teodosio en 389 d.C., pero sigue siendo el principal referente cuando de hablar de bibliotecas extraordinarias se trata.
Cleopatra
Hija de Ptolomeo XII Auletes, soberano local, empezó reinando con su hermano Ptolomeo XIII, pero fue acusada de conspirar contra él. Obtuvo la ayuda de Julio César, tras la entrada de éste en Alejandría (48 a.C.). Después de la muerte de César se unió con Marco Antonio, político y general romano que gobernaba Oriente. Aliado de Cleopatra, Marco Antonio constituyó, con su parte del Imperio Romano, un reino independiente. Estaba casado con Octavia, la hermana de Octavio, más tarde el primer emperador de Roma, Augusto. Repudió a su esposa y el enfrentamiento entre Octavio y Marco Antonio se convirtió en guerra. En la batalla de Actium (31 a.C.), Marco Antonio y Cleopatra fueron derrotados y ambos huyeron a Egipto, donde se suicidaron. Actualmente Cleopatra es uno de los mayores íconos del antiguo Egipto.