Los trabajos agrícolas

Los campesinos, que constituían la mayor parte de la población del antiguo Egipto, veían marcado su ritmo de trabajo por el Nilo. Así, en noviembre, después de la retirada de las aguas que habían fertilizado los campos, tenía lugar la siembra, y tres meses después, en febrero, empezaba la recolección de las cosechas. En algunas zonas y según qué cultivos, se llegaron a producir hasta tres cosechas anuales. Los campesinos también desempeñan otras actividades, como la ganadería, que era muy importante, o la pesca. Por otra parte, el complejo sistema de irrigación que conducía las aguas del Nilo hasta los campos por medio de canales y de acequias obligaba a realizar múltiples trabajos de mantenimiento y reparación que eran supervisados por los funcionarios reales, quienes impartían severos castigos a quienes no cumplian bien su labor o cometan equivocaciones.
La organización familiar
La edad del matrimonio era muy temprana y las familias solían tener muchos hijos. La mortalidad infantil era muy alta puesto que no había muchos avances en la medicina y sí muchas enfermedades desconocidas; por eso, cuantos más hijos, más probabilidades de que algunos llegaran a adultos, y la familia disponía entonces de más brazos para los trabajos agrícolas. Niños y niñas iban desnudos y llevaban amuletos. Se entretenían con juguetes y solían tener animales adiestrados para mantener a serpientes y escorpiones alejados de la casa. Los hijos ayudaban en labores domésticas. Existía el divorcio y la mujer tenía algunos derechos, como el de heredar una tercera parte de las propiedades del marido.
La alimentación
La dieta de los antiguos egipcios dependía de la clase social a la que se pertenecía, pero en general era relativamente variada. La de las clases populares se basaba fundamentalmente en el pan, pero también consumían legumbres secas como las lentejas, verduras y algunas frutas como los higos, las uvas y los dátiles. También se alimentaban de pescado salado y solían beber cerveza. Menos frecuente era el consumo de carne de aves, cabra, cordero y cerdo. Los sectores más privilegiados de la sociedad podían comer, además, carne de vaca y una amplia variedad de frutas, así como beber vino, que en general era la bebida preferida de las clases privilegiadas. Acompañaba todas las comidas.
Casas de adobe
La mayor parte de las viviendas, desde las más humildes hasta las más ricas, estaban hechas de adobe. La mayoría de la población eran campesinos pobres y sus casas eran muy sencillas, construidas de ladrillos y madera. Solían tener cuatro habitaciones, un subterráneo y la terraza. Las de los más ricos llegaban a tener decenas de habitaciones, algunas con columnas. En estas casas eran abundantes los muebles. Solamente se han conservado tres poblaciones: Ilahum, un poblado de obreros y artesanos del reinado de Sesostris II, y AlAmarna y Dayr alMadina, del Imperio Nuevo.
Los guerreros asirios
Hacia el año 1000 a.C., el reino de Asiria organizó un gran ejército para hacer frente a las invasiones de las tribus nómadas. Creado en un principio con finalidades defensivas, su organizado aparato militar se convirtió en el eje de un imperio que se extendió por toda Mesopotamia. Sus monarcas, entre los que destacaron Assurnasirpal II,Sargón II y Assurbanipal, eran famosos por su inclemencia con los enemigos, como muestran los numerosos bajorrelieves que decoraban los palacios reales. Durante el período de su hegemonía, que terminó a mediados del siglo VII a.C., los asirios hicieron importantes aportaciones en los campos del arte y la arquitectura.
El sistema militar asirio
A lo largo de su historia, el poder asirio residió en un aparato militar fuertemente organizado y bien equipado. El grueso principal del ejército estaba formado por la infantería, que ya disponía de armas de hierro gracias al contacto con los hititas. La infantería pesada estaba protegida con casco, escudo y coraza. Los asirios eran grandes estrategas y aportaron innovaciones como las torres de asedio. El rey era el jefe del ejército y normalmente comandaba personalmente las campañas, que podían llegar a movilizar hasta 600.000 hombres. Los carros de combate constituían la vanguardia del ataque, mientras en las alas la infantería disparaba innumerables lanzas y flechas sobre el enemigo.
Una tierra prodigiosa
Durante el V milenio a.C. se produjo un hecho fundamental en la historia de la humanidad: la colonización del sur de Mesopotamia. Esta región comprende las tierras que se hallan en las riberas de los ríos Tigris y Éufrates Mesopotamia es una palabra de origen griego que significa “‘(tierra)entre ríos”. Se trata de una llanura que descansa entre grandes sistemas montañosos y el desierto de Arabia, en un territorio que en la actualidad corresponde principalmente a Irak, al este de Siria y al sureste de Turquía. Antiguamente, era una región extremadamente fértiI gracias al curso paralelo de los dos ríos, que ofrecían a su paso verdes riberas y numerosos oasis.
Los inventores del regadío
El control del agua fue una cuestión prioritaria en Mesopotamia. Aprovecharla al máximo para el regadío y no desperdiciar los aluviones arrastrados por el río requirió una planificada organización y el desarrollo de técnicas más avanzadas que las que existían en el Neolítico. Por esta razón se llevaron a cabo la construcción de canales de regadío y obras de drenaje para ganar tierra a las zonas pantanosas, lo que dio como resultado una gran productividad agrícola. Se han hallado planos que representan estos canales y las tierras de cultivo adyacentes con referencias que indican cómo y cuándo debían ser usados para sacar el máximo provecho a las obras hidráulicas.