Las especies de producción

En cuanto a su régimen, ésta es una cuestión de orden jurídico. La esclavitud fue y es un régimen donde un hombre es propiedad de otro hombre. Desde el siglo X, sólo existe en algunas sociedades no desarrolladas; extinguió se casi por completo tanto por razones económicas como morales.
En el régimen de servidumbre, en la actualidad totalmente desaparecido, el sujeto tenía ya ciertos derechos; pero aún era propiedad del dueño de la tierra. Era el siervo de la gleba, como se decía en la Edad Media.
En épocas en que todavía existía la servidumbre, la producción evolucionó hacia el régimen corporativo artesanal. El artesano no sólo era sujeto de derecho, sino que además poseía sus propios instrumentos de trabajo; pero sus derechos eran los de la corporación, tipo de asociación no voluntaria entre todos los que participaban de un mismo oficio.
Desde el siglo XVI, establecido el dominio del gran comercio sobre las industrias rurales y afianzado el poder de la burguesía, predominó el régimen de empresa y salariado. El propietario de los medios de producción lo era también de los productos; el antiguo artesano era ya jurídicamente libre; pero, desposeído de los medios de producción, se veía obligado a alquilar su trabajo. Actualmente se conoce tan sólo el régimen capitalista, que evoluciona ya sea hacia un neocapitalismo, más o menos caracterizado por la economía dirigida y por la democracia industrial, ya sea hacia un régimen colectivista de Estado.
Desde el punto de vista sociológico, la actividad económica es un intercambio de bienes y servicios. Ese intercambio supone la división del trabajo. Uno de los habitantes de la aldea cuece el pan para todos, a cambio de que los otros le provean de alimento, vivienda, vestimenta, seguridad jurídica y educación para sus hijos. El proceso de división del trabajo, de una continuidad indefinida, es el que ha transformado y sigue transformando a la sociedad. Pero, a su vez, la ha dividido en clases.