Abu Simbel

De los siete templos de Nubia construidos por Ramsés II (Beit el-Wali, Gerf Hussein, el-Sebua, el-Derr, dos en Abu Simbel y el de Aksha), los excavados en la roca de Abu Simbel (Ibsambul), en la ribera occidental del Nilo, son los más impresionantes. El primero que informó sobre el Gran Templo fue J. L. Burckhard, en 1813, y lo abrió G.B. Belzoni en 1817.Como resultado de la operación de desmantelamiento y traslado, ampliamente publicitada, se ha convertido en uno de los monumentos mejor conocidos de Egipto. Su nombre primitivo era simplemente «El templo de Riamsese meryamun (Ramsés II)», y probablemente fue construido a comienzos del reinado de dicho faraón. Hay un pórtico que conduce a un atrio y a una terraza. Allí el visitante se encuentra con la fachada del templo excavado en la roca, de 30 metros de altura por 35 de ancha, con cuatro colosos sedentes de Ramsés II (de aproximadamente 21 metros de alto), acompañados de pequeñas estatuas erguidas de sus parientes, colocadas entre las piernas. Ésta es su disposición: coloso I empezando por el sur: en la pierna izquierda del faraón la reina Nofretari, en la derecha la madre del soberano (y esposa de Sethi I) Muttuya, y el principe Amenhirkhopshef en el centro.
Coloso II por el sur (en el mismo orden que la estatua precedente): las princesas Bentanta, Nebettawy y otra innominada, probablemente Esenofre. Coloso I empezando por el norte: la reina Nofretari en la pierna derecha del faraón, la princesa Beketmut en la izquierda, y el príncipe Riamsese en el centro. Coloso II por el norte: la princesa Merytamun, la reina Muttuya y la princesa Nofretari. Un nicho encima de la entrada del templo contiene un grupo escultórico simbólico representando una escritura criptográfica del prenombre de Ramsés II, Usermaalre: el dios Re con cabeza de halcón tiene en su pierna derecha el jeroglífico indicando la cabeza y cuello de un animal, que se lee user, mientras que la diosa en su pierna izquierda representa la maat. En la parte superior de la fachada del templo hay una hilera de estatuas de mandriles, de los que se creía que con sus gritos saludaban la salida del sol.
El templo se construyó de tal modo que dos veces al año, cuando el sol naciente aparecía sobre el horizonte en la orilla del Nilo, sus rayos penetraban por la puerta, se proyectaban a través de la gran sala de ocho columnas en forma de colosos del faraón, la segunda sala columnada, el vestíbulo y el santuario, y daban en las cuatro estatuas del nicho de la parte posterior, que se iluminaban por completo. Las estatuas representaban los tres dioses estatales más importantes del Período ramésida: el menfita Ptah (primero por la izquierda),el tebano Amon-Re (segundo) y el heliopolitano Re Harakhty (cuarto). La figura tercera por la izquierda era el propio faraón. El Gran Templo de Abu Simbel testifica la edificación en vida de Ramsés II, con escenas que muestran al faraón realizando unos ritos ante la barca sagrada de su ser divinizado (en el muro norte de la segunda sala columnada y en la pared norte del santuario). Los relieves de la gran sala muestran escenas de carácter histórico o simbolista: en el largo muro septentrional figura la batalla de Qadesh en Siria, y sobre el muro meridional algunas guerras llevadas a cabo en Siria, Libia y Nubia. Las minas del wadi Maghara fueron las primeras que entraron en explotación, dando testimonio de ello las inscripciones y los relieves más antiguos sobre roca que las fechan en tiempos de Zanakht, Netjerykhet (Djoser) y Sekhemkhet.La última expedición del Imperio Antiguo fue la de Pepi II, «el año deI segundo censo» (y en el tercero de su reinado), y si bien se mencionan algunos soberanos de los Imperios Medio y Nuevo (Amenemhet III y IV, Hatshepsut y Tutmosis III, tal vez Ramsés II), lo cierto es que el lugar ya no tuvo su anterior importancia.
El Templo Pequeño de Abu Simbel, contemporáneo del Gran Templo, fue dedicado a Hathor de Ibshek y a la reina Nofretari. La fachada la forman seis colosos en pie (de unos 10 metros de altura), excavados en la roca. Cuatro representan al faraón y dos a la reina, estando flanqueado cada uno por príncipes y princesas. En su planta, el Templo Pequeño es una versión minimizada del Grande: una sala con columnas de Hathor, un vestíbulo con habitaciones laterales y el santuario. El nicho en la parte posterior alberga una estatua de una Hathor vaca que protege al faraón. Entre 1964 y 1968 ambos templos fueron trasladados a su emplazamiento actual, unos 210 metros más allá del río y 65metros más arriba; este traslado costó unos cuarenta millones de dólares.
el-Sebu
Sito en la ribera occidental del Nilo, el-Sebua fue sede de dos templos levantados en el Imperio Nuevo. El más antiguo lo construyó Amenofis III. En su primera fase constaba de un santuario excavado en la roca (de 3 x 2metros) precedido de un pilón de ladrillo, un patio y una sala decorada, en parte, con pinturas murales. En su origen parece que el templo estuvo dedicado a una de las formas locales nubias de Horus, pero algún tiempo después pasa-ron a ser representaciones de Amón. La decoración sufrió durante la persecución de las imágenes de Amón por parte de los reformadores de El-Amarna; pero Ramsés II la restauró y amplió el templo con la construcción frontal del pilón, proyectado ya en el plano original. El templo grande de el-Sebua, conocido como «El templo de Riamse-meryamun [Ramsés II]en el dominio de Amón», fue levantado a unos 150 metros al nordeste del templo de Amenofis III; monumentos y representaciones del virrey de Kush, Setau, inciden que todo ello se hizo entre los años 35y 50 del reinado de Ramsés II. El templo es en parte exento, y en parte está excavado en la roca. Siguiendo su eje central, se pasa a través de una serie de tres pilones y patios antes de alcanzar la sala hipóstila (más tarde convertida en una iglesia copta) en la que empieza la parte del templo horadada en la roca. La antecámara se abre a dos estancias laterales, dos capillas y el santuario propiamente dicho. Las estatuas del nicho del santuario fueron destruidas; pero no hay duda de que representaban a Amon-Re, a Re-Harakhty y al propio Ramsés II. Durante la campaña de la UNESCO para salvar los monumentos de Nubia, el templo fue trasladado a un nuevo emplazamiento, unos 4 km más hacia el oeste.
el-Lessiya
En el-Lessiya, sobre la ribera derecha del Nilo, hay una pequeña capilla que fue excavada en la roca durante el reinado de Tutmosis III. Su planta consta de una sola estancia (5,5x 3 metros) con un nicho (2 x 3 metros); y la decoración en relieve muestra el faraón en presencia de varios dioses, entre los que figuran el dios nubio Dedwen y el divinizado Senwosret III. El nicho contenía originariamente estatuas de Tutmosis III, entre Horus de Miam (Aniba)y Satis,que fueron dañadas en la persecución de El-Amarna; pero Ramsés II las restauró para representarse a sí mismo entre Amon-Re y Horus de Miam. La capilla fue regalada a Italia en 1966, y actualmente se encuentra en el Museo Egizio de Turín.