Deir el-Bersha

Casi frontal a la ciudad de Mallawi, en la banda oriental del Nilo, se abre entre los acantilados el valle del wadi de el-Nakhala que corre en dirección sudeste. Además de las canteras de caliza, pertenecientes a distintos períodos, contiene algunas tumbas excavadas en la roca. Algunas pertenecen a los monarcas del nomo XV del Alto Egipto y son de la XII dinastía, aunque algunas son probablemente algo posteriores. El nombre de Deir el-Bersha, por el que es conocido el lugar, es el de la aldea que se encuentra al este del wadi. La más espectacular de las tumbas fue dispuesta para el Gran Señor del nomo Hare», llamado Djehutihotpe, que vivió durante los reinados de Amenemhet II, Senwosret II y Senwosret III. La capilla consiste en un profundo pórtico de dos columnas con capiteles de palma, y la estancia interior contiene un nicho en la parte del fondo. La decoración está realizada en un relieve muy bajo, y en otros puntos sólo está pintada. La pared occidental de la estancia interior presenta la famosa escena del transporte de una estatua colosal desde las canteras de alabastro de Hatnub. Las tumbas fueron excavadas en varias expediciones efectuadas por la Egypt Exploration Fund (P. E. Newberry y otros), entre los años 1891 y 1893, así como por la misión combinada que llevaron a cabo la Universidad de Harvard y el Museum of Fine Arts de Boston, en 1915 (G.A. Reisner y otros).

Tuna el Gebel

El yacimiento de Tuna el Gebel ocupa aproximadamente 3 km a lo largo del desierto y a unos 7 km al oeste de el Ashmunein. Un grupo de seis, de las que ésta es la noroccidental (estela A), se menciona en el texto como delimitador de El Amarna con su tras país agrícola. El monumento consiste en una «capilla funeraria» excavada en la roca, un poco más arriba de la escarpadura, con la estela y su texto, en gran parte erosionado, a un lado. En la parte superior de la estela hay un relieve con la pareja real adorando al disco solar. Hay, además, otras dos parejas de estatuas del rey y la reina, también talladas en la roca, cuyos brazos aparecen en diferentes gestos, que probablemente son de adoración y de ofrenda. Hacia el sur se halla la necrópolis posterior de el Ashmunein. Estos documentos administrativos de la ocupación persa aparecieron en una tinaja en las catacumbas de enterramientos de ibis y mandriles, que son la característica más abundante del lugar y que incluía un sarcófago de mandril que se remonta a los tiempos del rey persa Darío I. La mayor parte de los materiales delas catacumbas son de fecha grecorromana, y una selección de cerámica, estatuillas en bronce y momias se muestran ahora en el museo de la ercana ciudad de Mallawvi. Ibis y mandriles eran los dos animales principales que estaban dedicados a Thoth, el dios de el Ashmunein. Tiene forma de templo, con un pórtico de entrada seguido de una capilla para el culto (los enterramientos eran cámaras subterráneas). En el pórtico se encuentran escenas de la vida diaria y portadores de ofrendas en un estilo híbrido egipcio griego. La capilla contiene escenas religiosas tradicionales y textos importantes que incluyen una extensa descripción de los trabajos realizados en los templos de Hermópolis. Al sur de la tumba de Petosiris se extiende una amplia ciudad griega de los muertos, de los primeros siglos d. C., con tumbas y casas mortuorias que presentan una compleja decoración en los estilos griegos y egipcios. Tanto las galerías como la ciudad de los muertos fueron excavadas por el egiptólogo nativo Sami Gabra durante el periodo de entre guerras.

Beni Hasán con Speos Artemidos

Beni Hasán a unos 23 km al sur de el-Minya, en la orilla oriental del Nilo, tiene la necrópolis provincial más importante e informativa del Imperio Medio dentro del área limitada por Asyut y Menfis. El texto biográfico de la tumba del último de los titulares, Amenemhet, está fechado «el año 43, el mes segundo de la estación de la inundación, el día 15» del reinado de Senwosret I. Aunque las tumbas de sus dos sucesores, Khnumhotpe II y Khnumhotpe III, no muestran una disminución considerable de recursos materiales; la centralización, que habían logrado gradualmente los primeros faraones de la XII dinastía, acabó rompiendo la unión de familias de monarcas en todo el Egipto Medio, y entonces cesaron de construirse las grandes tumbas excavadas en la roca. El plano de las últimas tumbas consiste en: 

1) un patio exterior con un pórtico formado por dos pilares; 

2) una estancia rectangular, que es la estancia clave con cuatro pilares poligonales y 

3) un nicho para estatua. La decoración, que ahora se deteriora rápidamente, está toda pintada, y destacan sobre todo las relacionadas con diferentes tipos de actividades militares, como las escenas de asedio. Debajo de estas tumbas hay otras más modestas, algunas de las cuales se remontan a la VI dinastía. Al sur de Beni Hasán está Speos Artemidos (localmente conocida como Istabl Antar), un templo excavado en la roca y dedicado a la diosa leona local Pakhnet, que la reina Hatshepsut hizo edificar. El arquitrabe presenta una larga dedicatoria con la famosa denuncia de los hyksos.

memoryOfAges

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