Los dinosaurios dominan la Tierra

Establecer exactamente la frontera y los límites que existió entre los primeros mamíferos y los que fueron conocidos como los reptiles cinodontes con quienes llegaron a convivir adaptándose a cada especie por largo tiempo resulta muy difícil, puesto que órganos como el pelo o las mamas, que son los que definen a los mamíferos, no se conservan fosilizados. Mientras los dinosaurios fueron amos y señores de toda la Tierra, lo que paso durante el Jurásico y el Cretácico y desde ahí hasta hace unos 65 millones de años, los mamíferos fueron pequeños e insignificantes. A la sombra de los gigantescos y majestuosos reptiles los descendientes de los terápsidos lograron por largo tiempo diversificarse y evolucionaron lentamente. En este período, aparecieron los primeros monotremas parientes lejanos del ornitorrinco, así como los ancestros de los marsupiales y de los placentarios. Sin embargo, de todos los grupos de mamíferos del Mesozoico, el más destacado fue el de los multituberculados, diminutos animales de aspecto parecido a los roedores, que se extinguieron hace 30 millones de años.
Una extinción misteriosa. En el Jurásico parecieron las aves, evolucionando a partir de un grupo de reptiles voladores. Al final del período conocido como Cretácico, se produjo la llamada extinción masiva de los dinosaurios y todas las otras especies vivientes. Las causas de esta catástrofe aún son desconocidas, aunque la teoría más aceptada es la que señala el impacto de un meteorito de dimensiones gigantescas como detonante de un cambio climático que tuvo consecuencias nefastas para la flora y la fauna del planeta.
Crecieron y se multiplicaron. Durante esta época los mamíferos aprovecharon el vacío dejado por los saurios, se multiplicaron y diversificaron, e impusieron su dominio sobre el resto de vertebrados. De las 10 familias que se conoce su existencia al iniciarse el primer período de la Era Terciaria, el Paleoceno, se pasó a casi 80 en el Eoceno tras sólo 10 millones de años de evolución. Muchas familias de mamíferos modernos datan del Oligoceno hace entre 35 y 24 millones de años, y fue en el Mioceno entre 24 y 5 millones de años atrás cuando se registró la mayor diversidad de especies. En este último período, aparecieron los primeros hominoides, como los Proconsul, Dryopithecus y Ramapithecus.
El comienzo de la Edad del Hielo. A partir del Mioceno, el número de mamíferos se redujo y, como consecuencia de los cambios climáticos que se produjeron durante el Plioceno, hace unos dos millones de años, muchas especies desaparecieron. El género humano da sus primeros pasos. En un momento de la historia, que se situaría entre 8 y 5 millones de años atrás, la evolución del ser humano y de otros grandes primates, como el gorila o el chimpancé, tomó rumbos distintos. El largo camino de la evolución. El Homo sapiens, nombre con el que se conoce científicamente a nuestra especie, es el resultado de un largo proceso evolutivo que se inició en África a finales de la Era Terciaria. Cada nuevo hallazgo de restos fósiles introduce cambios en el árbol que explica el proceso de la evolución humana y, de esta manera, resulta muy difícil trazar un esquema único y que sea universalmente aceptado. Sin embargo, adentrarse en el mundo de la paleoantropología es tan apasionante como necesario, pues nos permite seguir las huellas de nuestros primeros antepasados y descubrir las claves de nuestra naturaleza.
El proceso de hominización. El concepto de hominización es fundamental para comprender la evolución humana. Es el proceso que se desarrolló en un lapso relativamente largo en el que nuestros antepasados fueron adquiriendo poco a poco las características biológicas y culturales que nos definen como humanos. En el plano biológico, el avance decisivo se dio con la adquisición de la postura erecta, la cual desencadenó todo el proceso de la evolución: el bipedismo dejó las manos libres, lo que supuso una ventaja para fabricar instrumentos, y estimuló el aumento del tamaño del cerebro. La forma en que los homínidos desarrollaron su cultura material fabricación de instrumentos líticos y sus técnicas, los alimentos que consumieron y su forma de obtenerlos su economía, el modo como se protegieron de las inclemencias climáticas y del resto de los animales la construcción de un habita, el uso del fuego, el desarrollo del lenguaje, el comportamiento social, la costumbre de enterrar a los muertos y la capacidad para razonar y crear, forman el proceso de la evolución cultural de los homínidos.
Un enigma sin resolver. El momento exacto en que se separaron los linajes de los póngidos los orangutanes, los pánidos los chimpancés, los bonobos y los gorilas y los homínidos, que junto a los gibones forman la súper familia de los hominoides, sigue siendo un misterio. Se cree que en el caso de nuestros ancestros y de los pánidos esto sucedió entre 8 y 5 millones de años atrás, y que el proceso tuvo lugar en África. En esa época, un cambio climático hizo desaparecer parte de la selva, lo que habría empujado a algunos de los primates existentes a bajar de los árboles e iniciar la evolución hacia la marcha bípeda. Los primeros signos de hominización se observan en los australopitecos los “monos del hemisferio austral”-, que, como género, forman un conjunto de especies emparentadas entre sí.